Hola mi nombre es Carolina, tengo 40 años de edad, soy una mujer de piel blanca, soy pelirroja de cabello largo y ondulado, mis ojos son verdes claros, mis labios son carnosos, mi senos son algo grandes y duritos, mi trasero es firme, durito y muy bien paradito, mis piernas son largas, tornaditas y muy suaves como el resto de mi piel, mido 1,72m de estatura, soy una mujer físicamente atractiva a pesar de mi edad.
Vivo con mi esposo y mis dos hijos, soy una mujer sin preocupaciones ya que mi esposo tiene un buen trabajo y vivimos muy bien económicamente, mis hijos tienen 15 y 17 años, son tranquilos. Soy una persona alegre, me gusta salir con mis amigas al centro comercial o a un restaurant para charlar un rato.
Lo que les voy a relatar me sucedió hace un año, era un día normal como cualquier otro, mi esposo se había ido temprano al trabajo y mis hijos se fueron a su colegio, así que me quede sola en casa, pero se me ocurrió ir al centro de la ciudad aprovechando que estaba sola para pasear un rato.
Así que me fui con mi carro para el centro comercial, pero a mitad del camino mi coche se averió, corrí con la suerte de que estaba cerca de un taller y lo lleve a medio andar, hice que lo revisaran pero estuve un buen rato esperando, pude notar como los mecánicos me veían mucho, iba vestida con un vestido pegadito de color negro que me llegaba a medio muslo, hacia resaltar mi atractiva silueta, después de estar ahí lidiando un buen rato de sus iradas lascivas el mecánico que me estaba revisando mi coche, me dijo lo que tenia pero la verdad es que no le entendí nada de lo que me había dicho solo que mi carro estaría listo para dentro de dos días. Ver Post Completo »